El piloto Tony relata su experiencia en Le Mans, donde un accidente le causó la muerte de otro corredor, Tony. A pesar de que le aseguraron que no fue su culpa, el miedo lo paralizó y nunca más volvió a correr, sintiendo que perdió la oportunidad de demostrar su potencial.
Tras el accidente, Tony renunció a su carrera como piloto, pero su padre lo anima a volver a correr, diciéndole que ese choque no lo define, sino cómo responde a él. Le insta a terminar su vuelta y a no dejar que el miedo lo venza.