Se produjo un grave incidente en la Fórmula 4 de Rusia cuando el auto de seguridad, encargado de brindar seguridad en la carrera, provocó un accidente al detenerse inesperadamente en la pista.
Los pilotos, al no poder ver el auto de seguridad a la salida de una curva, se vieron obligados a maniobrar bruscamente para evitar colisionar, generando caos y deteniendo la competencia.
Se cuestiona la pericia del conductor del auto de seguridad y se señala la responsabilidad ante este tipo de maniobras peligrosas que ponen en riesgo a los competidores.