El líder de la Junta Militar de Mali, Migoita, aseguró que sus fuerzas lucharán hasta recuperar el control total del territorio tras la ofensiva rebelde del 25 de abril. Los conflictos en el Sahel parecen estar atrapados en una espiral de violencia, y muchos observadores creen que las soluciones deben ampliar la perspectiva más allá del terrorismo islámico.
A mediados de mayo, las fuerzas de la junta militar maliense bombardearon Kidal, ciudad recientemente recuperada por los rebeldes. Los insurgentes habían bloqueado carreteras y atacado camiones de suministro hacia Bamako, en un intento por aislar la capital. La situación en la región sigue siendo extremadamente convulsa.