Se informa sobre las graves consecuencias de la crisis social en Bolivia, donde las manifestaciones han derivado en saqueos a comercios y oficinas públicas en La Paz. El gobierno de Paz Pereira enfrenta un fuerte descontento social.
Uno de los detonantes del malestar ha sido la importación de combustible de baja calidad, que ha afectado a miles de vehículos. A pesar de la orden de aprehensión contra el líder de la Central Obrera Boliviana, Argollo Afirmidael, el gobierno no ha tomado acciones contundentes para calmar la situación.
El transporte público, en manos privadas, se ve afectado por la crisis, y los transportistas, organizados en sindicatos, también expresan su descontento. La situación en Bolivia es de alta tensión y se espera un pronunciamiento oficial del gobierno.