El gobierno de Javier Milei busca consolidar la baja de la inflación como eje de su estrategia para generar expectativas de cara a futuras elecciones. Si bien el objetivo de una inflación cercana a cero en el corto plazo es poco probable, la clave reside en mantener una curva descendente sostenida en el tiempo.
Los procesos de estabilización inflacionaria suelen extenderse por varios años. La habilidad política del gobierno radicará en gestionar las expectativas de la gente, demostrando un rumbo correcto y creando un horizonte de mejora gradual. Si la gente logra llegar a fin de mes y percibe un avance, podría renovar su confianza en el proyecto.
El informe señala que, aunque una recuperación salarial significativa es improbable, la baja de la inflación facilitará la llegada a fin de mes para muchos. La consolidación de una inflación del 29-30% anual, tras dos años de índices más altos, podría ser un argumento para la continuidad, siempre y cuando la curva inflacionaria siga descendiendo.