Varias jóvenes de la comunidad Nivaclé comparten sus aspiraciones y realidades. Amina López, de 17 años, sueña con ser enfermera y anhela un futuro con mejores condiciones, destacando la importancia del agua y la salud.
Teresita Urquiza, también estudiante de secundaria, aspira a seguir los pasos de su hermano y estudiar enfermería en la capital, aunque reconoce la dificultad de irse sola. Su abuela la apoya en su deseo de superación.
La familia enfrenta la separación de sus hijos que buscan oportunidades laborales o educativas en Buenos Aires, como Ramiro, quien se incorporó al ejército. La esperanza reside en que los jóvenes puedan estudiar y formarse para mejorar su futuro y el de la comunidad.