La guerra en la región ha impactado severamente la economía de la isla iraní de Hormuz. El tráfico en el estrecho se ha visto interrumpido, afectando el turismo y la pesca, pilares de la economía local.
Capitanes de ferry y pescadores relatan la drástica disminución de clientes y capturas, subsistiendo con lo mínimo a la espera de una mejora. A pesar de la incertidumbre, el desempleo y el aumento de precios, los residentes se niegan a abandonar su hogar.
El equipo de France 24 documenta la desolación de los muelles, cafés y tiendas, evidenciando la profunda crisis que atraviesa la isla, cuya población insiste en que Hormuz sigue siendo su hogar.