Irán presentó una propuesta de paz que pedía el fin de la guerra en todos los frentes, la cual fue rechazada por Donald Trump. El conflicto, que ya lleva 10 semanas, tiene un impacto significativo en el estrecho de Ormuz, por donde antes pasaba una parte importante del petróleo y gas mundial, y que actualmente se encuentra cerrado.
Los precios del crudo han aumentado ante la posibilidad de que el conflicto se extienda. Mientras tanto, en Irán, la incertidumbre persiste, reflejada en carteles publicitarios que cuestionan la fuerza de su posición ("¿Es el rugido de un león o el chisnido de un ratón?"). Ciudadanos iraníes expresan opiniones encontradas sobre el escenario, con algunos mostrando menos optimismo.
La ONU y la OTAN también tienen sus propios objetivos en el contexto de estos desafíos. La situación en el estrecho de Ormuz y el flujo de petróleo siguen siendo puntos críticos, y el mundo aguarda el desarrollo de los acontecimientos.