Se destaca el auge de las ferias de productos sueltos (lentejas, porotos, etc.) como una forma de ahorro y búsqueda de precios accesibles.
Se menciona, a modo de ejemplo, la venta de un celular Nokia 1100 a mil pesos, un modelo de décadas pasadas, lo que refleja la variedad de artículos y la disposición a vender objetos de segunda mano.
Se resalta que en estas ferias se encuentra "de todo" y que la gente a veces prefiere comprar artículos usados antes que nuevos, debido a los altos precios de estos últimos.