Rehana Khan relata su proceso de aprendizaje en el "Pozo de la Muerte", una disciplina que inicialmente le pareció peligrosa y difícil. A pesar de las dudas y advertencias, la chispa de querer hacerlo por sí misma se encendió, convirtiéndose en una pasión.
El camino no fue fácil, requirió tiempo y esfuerzo, pero la determinación de Rehana la llevó a superar los obstáculos y a perseguir su sueño en este arriesgado oficio.