Se reitera la crítica situación de Marianela y su familia, quienes viven en una precaria vivienda a orillas del río Paraná, expuestos a riesgos y a las inclemencias del tiempo.
Se cuestiona la inacción del intendente de Villa Constitución, a quien se tilda de "hijo de puta" por no brindar soluciones. Se menciona la posibilidad de que el gobernador Pujaro también intervenga, dado que la situación afecta a toda la provincia.
Se hace hincapié en el riesgo que implica la precariedad de la vivienda, especialmente por la presencia de leña encendida y la falta de condiciones de seguridad, lo que pone en peligro la vida de Marianela y sus hijos.