Se enfatizó que el camino ascendente hacia Dios se encuentra en Jesús, su entrega, ejemplos y enseñanzas, así como en las huellas de la Virgen María y los santos.
Se destacó la importancia de aprender a ascender diariamente hacia el cielo, poniendo en práctica lo aprendido y haciendo crecer la vida divina recibida en el bautismo.
Se recordó la frase de San Pablo sobre centrar los pensamientos en lo verdadero, justo y amable, y la ayuda de Dios para poner en práctica lo oído y visto.