El "friendshoring" y el "reshoring" (fabricar en casa) son estrategias clave en el nuevo panorama económico. El Chief Science Act de Estados Unidos destinó 52.700 millones de dólares para recuperar la fabricación de semiconductores en el país.
Como resultado, Taiwan Semiconductor invertirá más de 165 mil millones de dólares en una planta en Arizona, asegurando la producción de chips lejos de la influencia de China.