La política exterior de Donald Trump se enfoca en contrarrestar el comunismo en América, iniciando con Venezuela y extendiendo su preocupación a Cuba. Se menciona la captura de Maduro como un hito clave y se busca una alianza en toda América. Trump tiene la mira puesta en Cuba, con conversaciones recientes entre el Secretario de Estado Marco Rubio, altos mandos de la CIA y dirigentes cubanos.
Se especula que estas acciones tienen un trasfondo político de cara a las elecciones de noviembre. La administración Trump maneja múltiples frentes geopolíticos, incluyendo China, Taiwán, Medio Oriente, Rusia, Ucrania, Israel y Líbano, buscando consolidar su poder en el hemisferio occidental.