Ante la pregunta capciosa de una televidente llamada Margarita sobre si la casa tiene título de propiedad, Alejandra responde con firmeza y asegura la total legalidad de su posesión.
La propietaria afirma poseer el título, los planos y haber comprado la casa con dinero en efectivo, cumpliendo con todos los procedimientos legales. Rechaza las preguntas malintencionadas y defiende su derecho sobre la propiedad, aclarando que no tiene por qué compartir detalles de su transacción inmobiliaria.