El Café Tortoni, un ícono de la cultura porteña, fue escenario de importantes hitos históricos y artísticos. Fundado en 1858 y trasladado a su actual ubicación en 1880, este café ha sido testigo de la bohemia literaria y artística de Buenos Aires.
Un momento clave fue la creación de la Peña del Tortoni en 1926 por Alfonsina Storni y Quinquela Martín. Esta iniciativa fue pionera al permitir el ingreso de mujeres al salón principal, rompiendo con las rígidas normas de la época que excluían a las mujeres de los cafés tradicionales.
El café también dio espacio a artistas, quienes ambientaron un sótano para sus reuniones. Este lugar se convirtió en un centro de encuentro para personalidades destacadas de la cultura argentina. La sala Eladia Blasquez, antiguamente Salón de los Villares, fue nombrada en honor a la escritora y alberga hoy eventos culturales.
El Tortoni ha demostrado una gran capacidad de adaptación a los cambios culturales y normativos, como la reglamentación sobre espacios para fumadores, que llevó a vidriar y cerrar el salón principal. A pesar de las modificaciones, el café conserva su esencia y atrae tanto a turistas como a locales que buscan revivir la experiencia de disfrutar de un chocolate con churros, su emblemático producto.