Se resalta la ventaja de Bolivia al contar con un Banco Central con estructura institucional sólida, a diferencia de la inestabilidad que ha afectado a Perú, donde a pesar de la crisis política, se mantiene una inflación controlada.
Se compara la situación, indicando que mientras Perú enfrenta una inflación del 3% y una relativa estabilidad económica, Bolivia podría haber caído en una hiperinflación de no ser por su Banco Central. Se percibe un riesgo en la radicalización de los movimientos sociales.