El presidente reconoció que la inflación bajó pero los salarios reales siguen deteriorados, especialmente en el sector público y los empleos informales.
El consumo no repunta y la morosidad en créditos al consumo alcanzó niveles récord, afectando el dinamismo esperado para este año.
El gobierno apuesta a reactivar la economía mediante baja de tasas del Banco Central, aunque los bancos no trasladan esa reducción al crédito que reciben las familias.