El español llegó a América en distintas variantes. Las flotas provenientes de Sevilla y Canarias, que arribaron primero a las costas y tierras bajas, dieron origen al español de base andaluza, con la aspiración de la 's', predominante en el Caribe, Veracruz y Buenos Aires.
En contraste, hacia el interior y las tierras altas, funcionarios y nobles de Castilla impusieron un habla más cerrada y apegada a la ortografía, que hoy se escucha en Bogotá, Quito y Ciudad de México. La inmigración italiana en el Río de la Plata, a finales del siglo XIX, aportó la melodía y el "cantito" característico del acento porteño, además de popularizar el yeísmo.