Se analiza la drástica reducción en la frecuencia de las conferencias de prensa de Manuel Adorni desde que asumió como vocero presidencial. En 2024, brindó 165 conferencias (una cada dos días), mientras que en el período actual ha dado solo 40 (una cada nueve días).
Se vincula esta disminución con la estrategia del gobierno de Javier Milei de controlar la agenda pública y, según se sugiere, de evitar preguntas incómodas sobre el patrimonio del jefe de gabinete. La última conferencia, junto a Luis Caputo y Carlos Montiel, estuvo marcada por preguntas sobre este tema.
Se señala que la oposición busca mantener el "caso Adorni" como argumento principal para no debatir otros temas complejos, logrando un consenso inusual entre los diferentes sectores. A pesar de las críticas, se sugiere que Adorni funciona como un "pararrayos" para el gobierno, desviando la atención de otros problemas.