El panelista de origen cubano explica que antes de la dictadura de los Castro las universidades eran autónomas y luchaban contra Batista, pero luego fueron tomadas por el régimen y se convirtieron en organismos represivos.
Describe cómo el comunismo filtra carreras y plazas según conveniencia del Estado y expulsa estudiantes por opiniones políticas. Contrasta esta realidad con la libertad de elección que existe en Argentina.
Recuerda que las universidades cubanas priorizan formar revolucionarios por encima de cualquier otra consideración.