Susana, vecina de Ramos Mejía, describe que desde hace 25 años los barrios y asentamientos están controlados por caciques que exigen permiso para entrar.
La entrevistada menciona que no hay control estatal en zonas como Puerta de Hierro, Santos Vegas, Villa Palito, La Parangana y San Alberto.
Los conductores destacan el impacto de la inseguridad y la estigmatización de los habitantes de villas de emergencia.