La familia, integrada por Débora, su marido y su hija de 23 años, vivió minutos de terror mientras los delincuentes exigían dólares y golpeaban a la dueña de casa.
Los asaltantes huyeron tras llevarse algunos bienes, pero la víctima relató que ahora siente pánico y considera mudarse porque ya no se siente segura en su propio hogar.
La policía investiga el hecho y la familia recibió apoyo del comisario local, aunque cuestiona la falta de respuesta de las autoridades políticas.