El especialista Roberto Bissac sostuvo que el campo argentino ya no es un sector primario sino una fábrica a cielo abierto que produce insumos para la industria, energía renovable y alimentos con alto valor agregado. Destacó que el maíz aporta etanol y que Argentina está retrasada en el corte de biocombustibles.
Bissac advirtió que el país sigue mirando el espejo retrovisor en temas como la ley de semillas y los cortes de biocombustibles, mientras el mundo avanza hacia la sustentabilidad y la bioeconomía. Propuso reemplazar la vieja petroquímica por una oleoquímica basada en el aceite de soja.
El entrevistado celebró el acuerdo Mercosur-Unión Europea por abrir puertas a plataformas biotecnológicas y bioeconómicas, aunque señaló que el mercado interno es demasiado chico y que Argentina debe pensar en escala global con inteligencia artificial y edición génica.