El diseñador Roberto Piazza explica que su sector de alta costura para élite funciona bien porque sus clientas tienen poder adquisitivo y los costos de telas bajaron notablemente en el último tiempo.
Afirma que mantiene 20 escuelas y toda la producción en Argentina pese a los impuestos altos del sector textil. Reconoce que la pandemia afectó su expansión internacional pero apuesta al país.
El panel conversa sobre la diferencia entre alta costura y moda urbana que el diseñador ya no produce desde la época de Menem.