Los panelistas coincidieron en que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta esencial para mejorar la productividad tanto en el trabajo como en la vida personal.
Destacaron que la IA permite ahorrar horas en tareas como redacción de presentaciones, respuesta de mails y protocolos de investigación, liberando tiempo para actividades más creativas o familiares.
También reflexionaron sobre lo que se extraña de la era pre-IA, como la desconexión y el aburrimiento creativo, aunque reconocieron que la tecnología actual ofrece ventajas inigualables en eficiencia.