Los presidentes de Rumania y Polonia lideraron en Bucarest la reunión del grupo B9, que agrupa a nueve países del este de Europa para mantener el foco de la OTAN en la amenaza rusa.
Los objetivos incluyen el despliegue de oleoductos de combustible desde el Mar Negro hasta el Báltico. El profesor Steven Forti explicó que el bloque puede influir en las decisiones de la administración Trump sobre la defensa de Europa.
El B9 también busca debatir la posible entrada de Georgia y Moldavia en la OTAN, aunque las decisiones dependerán de Berlín, París y Washington.