Juan, un comerciante paraguayo de 40 años que vive en Tolosa, duerme en su negocio con una barreta porque lo robaron cinco veces en un mes y teme por su seguridad.
El hombre relató que los delincuentes intentaron entrar incluso con él adentro y que la inseguridad lo tiene harto, mientras pide ayuda para su hijo Pablo que tiene doble displasia de cadera y necesita atención especializada urgente.
La familia vive con dificultades económicas y Juan no puede tomarse vacaciones porque su trabajo es diario, pero sueña con que sus hijos puedan tener una vida tranquila y normal.