Federico Santillán, de 39 años y con discapacidad motriz, realiza deliveries en una silla de ruedas motorizada adaptada en San Fernando, San Isidro y Victoria, enfrentando veredas rotas, falta de rampas y empedrados que dañan el vehículo, cuyo arreglo sale de su bolsillo.
Santillán arma diariamente el motor con baterías que duran pocas horas, recorre 8 o 9 horas por día usando aplicaciones en su teléfono, saliendo a las 9:30 o 10 de la mañana y volviendo de noche. Tiene experiencia laboral desde los 15 años en barrerías, reparto de volantes, venta de ropa y un empleo en blanco en seguridad en Pilar, que le demandaba dos horas y media de viaje.
Jugó básquet desde los 6 años, representó a Argentina en un premundial en Inglaterra a los 17 años y pide trabajo formal como recepcionista o en comercios. Sus padres lo alentaron siempre a pesar de la discapacidad, y un amigo lo motivó para este rebusque, financiado por su madre con 3 a 3,5 millones de pesos.
Durante el recorrido con periodistas, mostró veredas destruidas en Victoria sin rampas, obligándolo a circular por la calle, y llamó a intendentes de San Fernando, San Isidro y Victoria a arreglar accesibilidad. Vecinos lo saludan, y el informe destaca su garra, humildad y pedido de empleo; su Instagram es Federico Santillán 59 para contactos.