Leandro Paredes, jefe de la Guardia Imperial de la barra brava de Racing, es acusado de tentativa de homicidio contra un socio que estaba con su hijo en la platea del estadio.
Según la denuncia, Paredes amenazó con tirarlo de la bandeja, alguien sacó un puñal y la víctima terminó operada de la columna. El agredido, Walter Lagastino, relató que ya había recibido amenazas previas en su casa y durante un viaje a Uruguay.
El abogado Hernán Grimberg señaló que Paredes actuó con total impunidad al pasar de la popular a la platea y que hay testigos con miedo para declarar. El club Racing debería aplicar el derecho de admisión, según los entrevistados.