Delincuentes rompieron dos puertas con ariete en menos de 30 segundos e irrumpieron en una casa del oeste del Gran Buenos Aires, donde una familia escapó activando alarmas.
El padre saltó al balcón y techo vecino por ayuda; madre e hija quedaron adentro, gritando. Ladrones pedían dólares, golpearon al padre y hija en la cabeza, vestidos como policías con guantes y zapatillas cubiertas.
La madre contó que parecían profesionales: "no el clásico chorro". Se fueron por las alarmas; investigan auto usado, posiblemente robado.