Un vecino de La Matanza que tiene propiedad en la zona explica que el problema se agravó con la última ciclogénesis y que existe un abandono total de las autoridades municipales, provinciales y nacionales. Los negocios están cerrando por falta de turistas y la zona comienza a parecer un lugar fantasma.
Los residentes señalan que la situación afecta especialmente a quienes viven cerca de la costa y que la falta de mantenimiento de la costanera ha provocado derrumbes en pasillos y miradores recientemente construidos.