El mar se aceleró dramáticamente en Mar del Tuyú por la ciclogénesis, devorando 1,40 metros de arena de la playa en cuatro días y dejando construcciones en el aire.
El Paseo Estela Maris, construido hace pocos años, quedó quebrado y suspendido, con grietas que crecieron durante la madrugada.
Muchas casas de la primera línea están abandonadas o en riesgo de derrumbe, con veredas y jardines colapsando primero.
Vecinos resisten hasta el último momento, mientras la municipalidad permite construcciones sobre la playa pese al riesgo.
Apareció asfalto de una antigua bajada de colectivos tapada desde 1984.