Se observa una desaceleración de la inflación en Argentina, con una baja del 2.6% en abril. Se espera que esta tendencia se mantenga en los próximos meses, lo que podría permitir una recuperación económica en el segundo semestre del año, con un aumento de salarios y una reactivación de la demanda de crédito.
La clave para la consolidación de esta tendencia es que el dato de abril se mantenga a la baja en mayo y junio, para llegar a julio con una inflación más cercana al 2% que al 3%. Si esto se confirma, se espera una recuperación económica con crecimiento del PBI y reactivación del consumo.