Una mujer y su mamá sufrieron un violento robo al bajar de su Peugeot 208 en el 300 de Ramos Mejía. Dos delincuentes que caminaban por la vereda de enfrente se abalanzaron sobre ellas en cuestión de segundos.
Los ladrones golpearon a la conductora y empujaron a la acompañante, que cayó al piso y quedó desvanecida. La hija pidió auxilio desesperada mientras los agresores huían sin llevarse nada.
Vecinos salieron a ayudar y la víctima fue asistida por la policía dos minutos después. El hecho generó preocupación en el barrio por la falta de prevención y patrullaje activo.