El sistema eléctrico cubano atraviesa una crisis crítica con un déficit de generación del 63%, lo que provoca cortes de hasta 22 horas diarias en La Habana y situaciones aún más graves en provincias.
La falta de combustible agravada por el bloqueo de Estados Unidos generó protestas pacíficas en las calles. Ciudadanos denunciaron que la comida se echa a perder en los refrigeradores y que las personas mayores y niños sufren las consecuencias.
El ministro de Energía advirtió que los altos precios del petróleo por la guerra entre Israel e Irán complican aún más la importación de combustible.