La Sala de Casación de la Corte Suprema de Colombia dictaminó que la prostitución constituye un sistema de desigualdad basado en el sexo y no puede considerarse una actividad neutra o voluntaria.
El fallo establece que debe hablarse de “explotadores sexuales” o “prostituyentes” en lugar de “clientes” y fue celebrado por el movimiento feminista, aunque generó reparos en sectores no abolicionistas.
En el país hay más de 40.000 personas en situación de prostitución que carecen de protección legal clara, según reportes de la OEA.