Daniel, un biólogo de 20 años de Tuxtla Gutiérrez, fundó el colectivo Heliomaster para organizar recorridos guiados de observación de aves y promover la conservación urbana. Desde 2016 ha registrado más de 200 especies en la capital chiapaneca.
El grupo logró detener la construcción de una carretera elevada junto a un parque natural y consiguió que la siguiente administración declarara tres parques de la ciudad como áreas naturales protegidas.
Además de las caminatas, el colectivo monitorea mensualmente tamaño, excretas y carga parasitaria de las aves para evaluar la salud de los ecosistemas urbanos, que incluyen el contaminado río Sabinal.