El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución para suspender sueldos de senadores a partir del 3 de noviembre post-elecciones, como incentivo para evitar bloqueos presupuestarios.
La medida responde a paralizaciones previas por desacuerdos en el presupuesto, donde el barco parado no gana flete. El secretario del Senado retendrá sueldos hasta normalizar financiamiento, excluyendo a la Cámara Baja.
Se busca introducir consecuencias financieras directas para legisladores tras meses de inactividad.