Mineros protagonizaron manifestaciones violentas en el centro de La Paz, Bolivia, chocando con la policía que respondió con gases lacrimógenos, exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El gobierno acusa a aliados de Evo Morales, prófugo por desacato en un caso de trata de personas, de instigar los disturbios junto a narcotráfico.
El presidente José Luis Galvez defendió la democracia en discurso televisado; Morales respalda protestas por demandas como combustible e inflación.