La inflación de abril registró un 2,6%, rompiendo una tendencia al alza de 10 meses y siendo la primera baja en ese período, aunque superó las expectativas oficiales para todo 2026.
Los alimentos subieron un 1,5%, la carne jugó a favor con bajas nominales en cortes como nalga y asado, mientras la inflación núcleo fue del 2,3%. El panel destacó esta desaceleración prevista por analistas como Ferreres, pero advirtió desafíos de regulados, servicios no regulados y factores globales como la guerra en Medio Oriente.
El debate subrayó que no hay nada para festejar hasta llegar al cero, recordando la responsabilidad por 48 millones de personas y criticando burbujas políticas. El consumo masivo no arranca y los salarios pierden frente a la inflación desde septiembre pasado.
Se mencionó un informe del Banco Central que atribuye el 40% de la baja de pobreza al descenso inflacionario, con optimismo para un segundo semestre mejor por tasas de interés más bajas.