El IPC nacional de abril registró una inflación del 2,6%, menor al 3,4% de marzo y mejor de lo esperado, cortando una racha alcista que preocupaba por su continuidad.
Los analistas destacan que el gobierno atribuye subas previas a coletazos de 2023 y repercusiones globales como la guerra en combustibles, no al plan económico. La macro muestra compra diaria de dólares, reservas en alza y riesgo país por debajo de 500 puntos.
Se espera impacto en mayo y recuperación de salarios tras un primer trimestre malo admitido por el presidente. El gobierno tiene logros como Superri e inversiones de Chevron, pero necesita que la gente sienta en el bolsillo las mejoras.
Panelistas debaten que el número es alto pero positivo, alineado al plan, aunque persisten desafíos en poder adquisitivo y comunicación.