La justicia chaqueña imputó formalmente a Lidia Mabel Ojeda, una profesora de artes plásticas que se hacía pasar por médica, por tres homicidios y una amputación causada por mala atención. La mujer actuó durante once meses en hospitales públicos de Quitilipi y Presidencia de la Plaza con una matrícula falsificada.
Los familiares de las víctimas denunciaron que Ojeda atendía en guardias nocturnas sin conocimientos básicos de medicina. Uno de los pacientes llegó con un preinfarto y fue enviado a casa con paracetamol, mientras otra recibió una inyección incorrecta que provocó convulsiones y la muerte inmediata.
La investigación reveló que la falsa médica firmó al menos nueve actas de defunción y que los controles estatales fallaron durante casi un año. El fiscal Marcelo Soto avanza con nuevas denuncias y la imputada se negó a declarar en la indagatoria del miércoles.