El microbiólogo Gustavo Palacios explicó que el Andesvirus tiene la particularidad única de transmitirse entre personas, algo que no ocurre con otros hantavirus del mundo.
Recordó el brote de 1996 en El Bolsón donde nueve de dieciséis infectados fallecieron, y detalló cómo en 2018 se controló el brote de Epuyén mediante una intensa campaña mediática que redujo las reuniones sociales y logró que el brote desapareciera en dos meses.
Destacó que Argentina y Chile son los únicos países con experiencia real en esta cepa y actualmente asesoran al mundo en el manejo de cuarentenas y diagnósticos, especialmente tras el caso del crucero que partió de Ushuaia.
Recomendó evitar el contacto directo con roedores y usar protección al manipular animales silvestres, ya que el virus presenta una letalidad de hasta el 30 por ciento.