Tres delincuentes apoyados por cómplices en un auto irrumpieron con violencia en una casa de Ituzaingó, zona oeste, haciéndose pasar por policías. Usaron un ariete para forzar la puerta principal y entraron a las 20:20, cuando la familia estaba en su hogar. La víctima Débora y su hija fueron amenazadas y golpeadas mientras pedían dólares.
El marido de Débora escapó por el balcón al techo del garage para pedir ayuda a los vecinos, quienes activaron la alarma vecinal. Los ladrones, vestidos de negro con pasamontañas, guantes y zapatillas cubiertas, actuaron con movimientos tácticos como fuerzas especiales y se fugaron caminando con impunidad, dejando el auto de apoyo.
Débora relató el terror vivido: pensó primero en un choque por el estruendo, pero entraron exigiendo dólares y golpeándola al no encontrarlos. A pesar de tener portero eléctrico, cámaras y cerco, los delincuentes ingresaron. La familia vive con miedo constante, cambiando su rutina diaria.
Carlos Ferrara cubrió el hecho en vivo, destacando la profesionalidad de la banda y el shock de las víctimas, que se asustan con ruidos mínimos como una moto.