Un grupo de delincuentes disfrazados de policías irrumpió violentamente en una casa de Ituzaingó usando un ariete para romper el portón y la puerta, simulando un allanamiento a las 20:20 horas.
Los ladrones, con rostros y zapatillas cubiertos, golpearon a la dueña y su hija, se llevaron un celular, billetera y PlayStation en tres minutos. La familia activó alarma vecinal y botón de pánico; el marido escapó por el techo pidiendo ayuda.
La víctima relató el "bombazo" inicial y cómo entraron en segundos mientras se bañaban. Panelistas destacan la profesionalidad de la banda, posiblemente policial, y la falta de vigilancia en zonas residenciales privadas.
No hay detenidos. Expertos explican que el ariete rompe cualquier puerta y esta modalidad genera impunidad por ausencia policial.