Ariel detalla la receta de los alfajores gigantes inspirados en Balcarce y Dubái, comenzando con pedacitos de dulce de batata y el crocante típico del Dubái llamado cadaif, una masa filo cortada en espagueti que se compra lista o se prepara en casa.
Las tapas se superponen sin amasar para evitar desarrollar gluten, se cortan con un cortante de 8 centímetros, se cocinan a 180 grados por 8 minutos hasta quedar ligeramente húmedas, y se rellenan generosamente con dulce de leche, nueces y crocante, superando el grosor de las tapas.
Se bañan en chocolate, se agregan cubitos de batata para no sentirla apenas, y se secan con secador para lograr las olitas típicas. Ariel prueba y describe una fiesta en la boca, recomendando guardarlos en lugar seco, no heladera, donde duran hasta una semana o 15 días si están herméticos.
Explica que para venta se deterioran después de tres días óptimos y no usar conservantes para hongos. Los alfajores quedan listos, ricos pero saciantes, comparados con la distancia Balcarce-Dubái.