Las exportaciones de la Unión Europea hacia países no pertenecientes a la OCDE aumentaron hasta 45 millones de kilos mensuales en diciembre de 2025. A partir de noviembre de 2026, la UE prohibirá estas exportaciones salvo que los países receptores puedan gestionar los residuos de forma sostenible.
El aumento de envíos generó preocupación por el cierre de operaciones de reciclaje en la UE y el destino final de los plásticos en vertederos comunes.