En la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump, el presidente chino advirtió evitar la trampa de Tucídides, refiriéndose al riesgo de guerra entre potencia establecida (EEUU) y emergente (China). Trump fue elogioso y afectivo, reteniendo la mano 15 segundos.
Xi fue distante y puso reglas sobre Taiwán: no más armas de EEUU, tras venta de 10 mil millones de dólares. Trump evadió preguntas sobre el tema. Discutieron comercio, soja (preocupa a Argentina), tierras raras e Irán (liberar Estrecho de Ormuz).
La banda militar tocó "YMCA" en cena. Trump busca vender más soja y carne a China, afectando exportaciones argentinas.