El presidente chino Xi Jinping lanzó una advertencia elegante pero inquietante a Donald Trump durante su reunión en Beijing, citando la trampa de Tucídides del historiador griego para aludir al riesgo de guerra entre potencias en ascenso y dominante.
Xi evocó cómo el crecimiento de una potencia como Atenas generó miedo en Esparta, llevando al conflicto, y cuestionó si Estados Unidos y China podrán evitar esa trampa. Agregó que la independencia de Taiwán y la paz son incompatibles como fuego y agua.
China rechaza límites de Washington y exige trato de igual a igual, mientras Estados Unidos mantiene acuerdos con Taiwán y no cede. El analista ve un reloj geopolítico en marcha entre ambos gigantes.